sábado, 19 de agosto de 2017

LA GRAN VIA

Fotografías realizadas, de la Gran Arteria madrileña ,entre 1927/36 por Antonio Passaporte, extraídas del archivo Loty del F.P.H.


lunes, 14 de agosto de 2017

DON SANTIAGO Y EL RETIRO

SABIAS QUE:

 En el Paseo de Venezuela del Parque del Retiro hay una escultura que pretendía ser homenaje a Cajal, pero de la que el Nobel renegó?. Obra del escultor Victorio Macho, (Palencia, 23 de diciembre de 1887-Toledo, 13 de julio de 1966) realizado en piedra granítica y bronce. Macho representó a Cajal reclinado, con manto y el torso desnudo, como un estóico heleno.

La obra  no fue del agrado de Cajal, que comentó irónicamente al verla: “Yo nunca me he desnudado ante ningún hombre”.  La escultura fue inaugurada en el año 1926 por el Rey Alfonso XIII, en un gran acto oficial al que Cajal no asistió.

Una vez inaugurado el monumento, Cajal no volvió a entrar en El Retiro, que había sido su parque favorito. Pese al desagrado de Cajal, la obra escultórica de Macho se hizo muy popular porque fue reproducida en el reverso de los billetes de 50 pesetas emitidos por el Banco de España en 1935, el año que siguió a su muerte.

sábado, 12 de agosto de 2017

EL HOSPICIO UN RELATO TRISTE

Situándonos a principios del Siglo XX.

..."Y comenzó para Isidro Maltrana la vida de asilado:


Y una existencia de sumisión, de disciplina, endulzada por el estudio...
Así pasaron los años, amoldándose Isidro de tal manera a su nueva existencia, que sólo en los días del paseo se acordaba de que tenía una madre fuera del Hospicio, grupos de mujeres pobres, se estacionaban en la acera del Tribunal de Cuentas, frente a la portada churrigueresca del Hospicio, grupos de mujeres pobres con niños de pecho, viejos obreros, y una nube de muchachos, que entretenían la espera la espera plantándose en medio del arroyo para "torear" a los tranvías, esperándolos hasta el último momento: el preciso para huir y no ser aplastados:

Eran las familias de los chicos del Hospicio. Las madres venían de los barrios más extremos de Madrid: lavanderas, traperas, viudas de trabajadores, mendigas, todo el mujerio abandonado y mísero. Se trataban como amigas al verse allí todas las semanas.

Esperaban la vuelta de los asilados, que al principio de la tarde habían salido a pasear por las afueras...."

La Horda de Vicente Blasco Ibáñez

jueves, 10 de agosto de 2017

LAS CASA DE CORDERO




Benito Pérez Galdós, en la novela Los ayacuchos perteneciente a los Episodios Nacionales, describe así a Santiago Alonso Cordero y su proyecto: “…no abandona por nada del mundo la etiqueta popular de sus bragas de maragato. Es un hombre risueño y frescote, con cara de obispo, de maneras algo encogidas, en armonía con el traje castizo de su tierra, de hablar concreto, ceñido a los asuntos. Se enriqueció, como usted sabe, en el acarreo de suministros, y hoy es uno de los primeros capitalistas de Madrid. Ha comprado el solar de San Felipe, inmenso ejido polvoroso, para construir en él una casa que allá se irá con El Escorial en grandeza, y será la octava maravilla de la Corte. Da pena ver las tristes ruinas, el despedazado claustro, los escombros del mentidero y las covachas. Ha dicho hoy Cordero en la mesa que propondrá al Ayuntamiento el derribo total de la Puerta del Sol, para hacerla de nuevo con mayores anchuras, a fin de dar cabimiento al paso de tantísimo coche como ahora rueda por estas calles”.

LA LEYENDA:

Imaginaros que fueseis tan afortunados como para ganar simultáneamente todos los premios "gordos" de la lotería nacional. Y que cuando fueseis a recoger vuestras ganancias, imaginando los posibles lujos y caprichos que podríais concederos, os comunicaran en Hacienda que nos os iban a pagar porque la cantidad era demasiado elevada y no podrían afrontar el pago.

Eso es exactamente lo que le pasó allá por el siglo XIX. Merced a este sistema, se construyó en la Puerta del Sol uno de los edificios más conocidos de la ciudad, La Casa de Cordero.
Era con diferencia el mayor edificio de apartamentos, completado en 1845.

El edificio también era conocido como la Casa del Maragato, ya que esta propiedad era propiedad de un lugareño, ahora establecido en la Corte, procedente de aquella comarca cerca de Astorga.