domingo, 29 de enero de 2017

EL BORBON QUE MATO A SU MUJER



José María de Borbón y De la Torre nació en Madrid en 1883. Duque de Sevilla, era un reputado coronel infantería con  un futuro muy prometedor que se labró en las campañas de Marruecos. Era tío abuelo del actual duque de Sevilla, Francisco de Paula de Borbón. Pero el parentesco más importante  era el de primo del rey Alfonso XIII. Algo que le serviría de mucha ayuda en febrero de 1926. Algunos años antes, en 1909, María Luisa Rich y Carbajo se casó con José María de Borbón y De La Torre sin saber que aquel matrimonio era su sentencia de muerte.


El 5 de febrero de 1926, José María de Borbón y De La Torre, asesinó a María Luisa de Rich en su domicilio de la calle Andrés Mellado de Madrid de tres disparos por la espalda, por una discusión sobre una quemadura que sufrió uno de sus hijos en un pie, según declaraciones posteriores de una criada en las vistas judiciales ante el juez Ruidabert.

El suceso fue relatado así por el diario La Libertad en 1926:

“Ayer por la tarde, minutos después de las tres, en el piso segundo izquierda de la casa número 4 de la calle Andrés de Mellado, se desarrolló un drama sangriento, que motivó la muerte de doña María Luisa Ricci Carbajo, de treinta y cinco años de edad, esposa del teniente coronel de aviación d. José María de Borbón y La Torre.

Según la referencia que del suceso nos han hecho, desde hace mucho tiempo entre los esposos existían frecuentes disgustos.


Ayer, después de haber pasado la mañana en Cuatro Vientos, como era su costumbre, el señor Borbón fue a su domicilio muy cerca de las tres y media de la tarde, encontrándose sorprendido al ver que su esposa y sus hijos estaban sentados a la mesa; pero que ya habían terminado de comer.

Se asegura que el sr. Borbón dispuso que tanto sus hijos como las dos criadas abandonasen la habitación encerrándose después de conseguido esto con doña María Luisa en el cuarto de baño.

Nadie sabe ciertamente lo que entre ellos pasó: solo sí que discutieron y que doña María Luisa salió al pasillo con el propósito de ganar la puerta que comunica con la escalera. En ese instante fue alcanzada por el proyectil salido de una pistola que el sr. Borbón empuñaba.

La detonación atrajo la atención de los vecinos y transeúntes, que pronto averiguaron lo sucedido, haciendo diversos comentarios.

Doña María Luisa falleció a los pocos minutos de lo ocurrido el hecho haciendo innecesaria la atención facultativa… poco después de ocurrido el crimen, acudió al lugar del suceso el juez militar de guardia, quien ordenó que el agresor pasase a Prisiones Militares, cosa que realizó acto seguido un automóvil, acompañado por un guardia de seguridad.

D. José María se despidió ayer por la mañana de sus amigos y compañeros de Cuatro Vientos diciéndoles que partía hoy para Cuba. Sobre las dos de la tarde se presentó en la fotografía de nuestro compañero Alfonso, haciendo el encargo de unas fotografías llamadas ‘carnets’ y que se utilizan para los pasaportes mostrando interés en el que el encargo estuviera cumplimentado a las cinco de la tarde. Desde la fotografía, el sr Borbón se dirigió a su domicilio dando lugar al drama que a grandes rasgos hemos relatado”.

El teniente coronel de infantería José María de Borbón y De La Torre jamás cumplió condena por el terrible asesinato. Su parentesco con Alfonso XIII ayudó a que su causa fuera sobreseída por enajenación emocional. Según cuenta José María Zavala en su libro La maldición de los Borbones, Alfonso XIII hizo lo posible para que el caso fuera silenciado y juzgado sin pena alguna gracias a la fuerte amistad que unía al rey con el padre del criminal. El caso desapareció de la prensa de la época en la semana posterior al crimen. José María De Borbón, tres años después del crimen, causó baja indefinida en Marruecos por “incapacidad total”, allí se refugió para huir del terrible asesinato de su mujer.

Al contrario de lo que pudiera parecer no era habitual que estos crímenes quedaran impunes, como demuestra que el mismo día del crimen la prensa de entonces publicara la petición de pena de muerte para otro asesino.







sábado, 28 de enero de 2017

MADRID AYER Y HOY

Serie de nueve fotografías con las que se pretende el juego de fantasia del ayer y el hoy.


PLAZA DE ESPAÑA : imagen antigua sacada de una fotografía de Antonio Passaporte, de 1927/36. La imagen actual de 2016


ARCO DE CUCHILLEROS : Imagen antigua de 1950 y autor desconocido, la imagen actual está  cedida por Nacho San Miguel


ESCALERILLA DE PIEDRA : Imagen antigua de Antonio Passaporte, la imagen actual de 2016


PORTAL DE COFREROS : ( Conocido popularmente como Arco de la calle de Toledo ), imagen antigua Antonio Passaporte 1927/36, la actual de 2016


CAVA BAJA, POSADA DEL LEON DE ORO. La imagen antigua posiblemente de finales del siglo XIX y de autor desconocido. La imagen actual es del año 2016


BASILICA PONTIFICIA DE SAN MIGUEL: La imagen antigua es de Cas Oorthuys del año 1955, la imagen actual del 2016


PLAZA DE LAS DESCALZAS REALES : La imagen antigua de autor desconocido, la actual de 2016


LA CASA DE VELAZQUEZ EN EL BUEN RETIRO: Imagen antigua sacada de una fotografía de Salvador Azpiazu del año 1900, en la que aparece una dama posando, la imagen actual es del año 2016.


LA CASA DE LAS FLORES: Dañada  durante la guerra civil, imagen actual del año 2016










jueves, 26 de enero de 2017

EL CRIMEN DE LA CALLE LANUZA

Manuel Ferrero Gallego, llegó a Madrid el 3 de junio de 1916 con el sueño de adquirir el molino de su pueblo, Pozuelo de Tábara (Zamora) y 100.000 pesetas en el bolsillo que le costarían la vida. Ferrero había quedado en la capital con Nilo Aurelio Sáinz, procurador del Sindicato Nacional Agrícola para negociar su compra. Se hospedó en la célebre Posada del León de Oro, en la Cava Baja, a la espera de concertar una cita en la que formalizar la venta.
Ajeno a su destino, Ferrero estuvo en la capital varios días, recibiendo varias visitas en dicha posada.


El día 6 de junio desapareció sin dejar rastro. Salió de su hospedaje sin decir a dónde iba. Había quedado con  Nilo Aurelio


en un chalecito de la zona de Fuente del Berro



para sellar el acuerdo que, unos días antes, había sido alquilado por el procurador bajo el nombre de «Miguel Sáinz». Allí le esperaban éste y su hijo Federico

con unas botellas de sidra para brindar por el acuerdo. Ferrero puso encima de la mesa sus 100.000 pesetas y, acto seguido, recibió un potente hachazo por la espalda que le  traspasó el cráneo. «Hubo que hacer palanca para sacarlo», explicó la policía, tras el revuelo que causó la noticia.

Unos hechos que tardarían en conocerse hasta el 27 de agosto. Para no levantar sospecha Nilo Aurelio denunció la desaparición del hombre con el que iba a hacer negocios. Tenía todo planeado. Antes de asesinar al futuro molinero, había pedido permiso al dueño del chalecito  para sustituir el suelo de madera del despacho donde se cometió el crimen. Puso todas las facilidades para que nadie pudiera sospechar nada. El mismo encargó el suelo y el cemento con el que tapió la fosa excavada en la habitación para ocultar el cadáver.

Ferrero fue enterrado boca abajo. Nilo Aurelio Sáinz y su hijo Federico ataron un saco de arpillera en la cabeza del asesinado



Cavaron un hoyo y metieron el cuerpo de cabeza. Esta estaba a un metro, sus pies a solo 40 centímetros. Lo primero que se encontró la Policía fue una bota. Los trabajos duraron todo un día. Los asesinos se empeñaron en tapiar muy bien la sepultura. Los albañiles contratados para sustituir el suelo lo hicieron ajenos a que debajo había un cadáver. Pidieron a los albañiles que colocaron el pavimento que sellaran bien las juntas. No querían que saliera el mal olor de la descomposición del cuerpo.

Limpiaron la casa, pero no a conciencia. La Policía encontró manchas de sangre en la carbonera donde escondieron el cadáver antes de cavar la fosa.Limpiaron con ácido sulfúrico algunos muebles manchados y rasparon el suelo de madera para intentar eliminar el rastro del cuerpo sin vida de Manuel Ferrero. El hacha fue encontrada, aún con un filo de sangre, en el horno de la cocina.

Tenían todo planeado, el señor Sáinz denunció la desaparición y limpiaron la casa... ¿Por qué les descubrieron? Por no saber delante de quién estaban hablando. Padre e hijo mantuvieron una conversación «sospechosa» en un tranvía en el que viajaba también el joven policía de la brigada de barrios.


Francisco García Gómez.Tiró del hilo hasta encontrar la propiedad en la que se había cometido el crimen y averiguó datos aún más sospechosos. Tras conocer la noticia y ver la declaración de la denuncia de desaparición de Nilo Aurelio Sáinz en la prensa, ató cabos.

La brigada de investigación criminal del  inspector Fernández-Luna hizo el resto. El procurador del Sindicato Nacional Agrario fue detenido en Logroño y su hijo en Miranda de Ebro.


Nilo Aurelio fue condenado a pena de muerte aunque nunca fue ejecutado por claros signos de locura . A su hijo se le condenó a cadena perpetua . Francisco García Gómez fue ascendido. El hotelito de la calle Lanuza, 18, ya no existe y en su lugar se levanta un bloque moderno de pisos. En su solar quedará para siempre la historia macabra que sacudió Madrid aquel verano de 1916.


Sucesos tremendos en un Madrid de hace un siglo.


Historia de Madrid Federico Bravo Morata








miércoles, 25 de enero de 2017

UN DUELO EN LA FAMILIA REAL

LOS PROTAGINISTAS:

D. Enrique de Borbón y Borbón Dos Sicilias (1823-1870), I duque de Sevilla, hermano del rey consorte Francisco de Asís, cuñado de la reina Isabel II y  nieto de Carlos IV.


Don Enrique de Borbon fotografía Hola

D. Antonio de Orleans (1824-1890), duque de Montpensier, hijo del rey de Francia Luis Felipe de Orleans, esposo de la Infanta Luis Fernanda de Borbón y por lo tanto cuñado de la reina Isabel II.


Don Antonio de Orleans fotografía Revista Madrid Villa y Corte

El duelo más importante del siglo XIX tuvo lugar en Madrid el 12 de marzo de 1870. Un decreto de Narváez  había privado a D. Enrique de todas sus gracias y honores. El adversario D. Antonio de Orleans. Ambos han sido desleales con la Reina. El primero buscó en su día la popularidad haciendo manifestaciones republicanas; el segundo ha financiado una campaña contra su real cuñada con el único fín de alcanzar el trono a través de su esposa, segunda hija de Fernando VII.

EL CONFLICTO:

Corre el año 1870, aún no han pasado dos años de la caída de Isabel II y siendo monárquica la mayoría del Congreso, España se ha convertido en una corona en busca de Rey. El general Serrano,  antiguo amante de la reina, es nombrado Regente en espera de que las Cortes eligan entre los diversos candidatos. Don Enrique y don Antonio son dos de los posibles candidatos. El primero tiene algunos partidarios y muchos más el de Montpensier, que riquísimo gasta sin medida, tratando de comprar voluntades y popularidad por medio de la prensa mercenaria. a la enemistad política de los duques se une la antipatía personal que se remonta a la juventud. El infante don Enrique ataca al de Montpensier en distitas proclamas y publican diversos medios que el segundo a retado al primero en desafío, extremo que el propio ex-duque de Sevilla desmiente, proclamando (28-1-1869):

" No será pues en el terreno personal de un duelo que pueda esperar una entrevista con Montpensier; pero si se resignara  a salir del abrigo de su gabinete, y venir al campo de batalla, porque debe estar seguro de alzar contra sí una oposición armada, me hallará en la primera fila de sus enemigos e iré fijamente a él "

El infante le tenía ganas al de Montpensier, y en una carta abierta al Regente - el general Serrano - publicada en La Epoca
(18-1-1870) llegaba al insulto.

" No he conocido nunca la sed de mando que a tantos devora, ni el deseo de hacerse millonario con el juego poco limpio, y muchas veces infame y criminal de la política, de un pretendiente a la corona. No estoy formado para esa ciencia de alta explotación. A otro príncipe que no sea calculador y mercader por excelencia, cabe la honra y el provecho de hallar el modo de monetizar un trono vacante, o en su imposibilidad, una regencia, monetización mil veces más pingüe que la de naranjero a orillas del Guadalquivir."

El "naranjero" era naturalmente Montpensier, único pretendiente a la corona en residir "a orillas del Guadalquivir" es decir, en Sevilla, en el palacio de San Telmo.

Si don Enrique con su actitud pretendía llamar la atención de don Antonio, es indudable que lo consiguió.


Juego de pistolas original fotografía Hola

EL DESENLACE:

Al final Montpensier mandó sus testigos al infante don Enrique. Acordaron batirse el 12 de marzo en la Dehesa de los Carabancheles.


Dispararon dos veces cada uno sin consecuencias, antes del tercer disparo Montpensier se dirigió al infante y le dijo que "si acaso su pistola estaba en mal estado, le prestaría la suya". Volvió a hacer fuego don Enrique, quizás nervioso, y su bala rozó el brazo de don Antonio, sin herirlo. Cuando le tocó el turno a Montpensier acertó a su rival en la cabeza, matándolo en el acto.


Lápida en el Cementerio de San Isidro

Aquel duelo puso punto y final a la carrera de Montpensier, que para recuperar una posición permanente en la Corte tuvo que esperar a que el matrimonio de su hija Mercedes con el joven Alfonso XII borrara el estigma de aquel drama.



(Fuente: Revista Madrid Histórico extracto Rev. núm.1)






lunes, 23 de enero de 2017

CALLE DE FUENCARRAL 109

Alrededor de las dos y media de la madrugada del día 2 de julio de 1888, se oyeron unos gritos escalofriantes que provenían del piso 2º izquierda del nº 109 de la calle de Fuencarral.
Al mismo tiempo, salía por uno de los cinco balcones de la fachada del edificio, un humo denso y negruzco, con un olor a petróleo y carne quemada tan intenso que alertó a los vecinos. El humo aún era apreciable cuando se personó el Juez y al acceder a la vivienda, se descubrió, en la alcoba principal, el cuerpo sin vida de una mujer. Estaba tumbada en el suelo, al pie de la cama, boca arriba y presentaba quemaduras en la mayor parte de su anatomía. Pese a los daños que produjo el fuego en el cuerpo, se podía distinguir que, junto al pecho izquierdo, había manchas de sangre; indicios claros de apuñalamiento. En la habitación contigua yacían en el suelo, teóricamente narcotizados, un bulldog y la criada, Higinia Balaguer, que aparecía con la falda subida hasta la cintura.


El crimen no habría pasado de noticia estrella de la crónica de sucesos si no fuera porque fue pionero en el género e implicó a nombres ilustres de la sociedad madrileña. Lo que hace al crimen relevante para la historia es el gran debate que generó en la opinión pública, siendo piedra fundacional del periodismo de sucesos. También fue el primer juicio con Acción Popular y la ejecución con garrote vil de Higinia Balaguer fue la última que se hizo de manera pública en España.

Quién era la criada?
Higinia Balaguer Ostalé, tenía 28 años y era natural de Ainzón, un pueblo de la provincia de Zaragoza. Era alta, desgarbada, de pelo y ojos negros. No resultaba del todo fea vista de frente, pero de perfil y dado que tenía un ligero prognatismo en la barbilla, su físico era más bien desagradable.


HIGINIA BALAGUER

Llegó muy joven a Madrid, buscando una vida mejor donde conoció a un hombre mucho mayor que ella, apodado “El cojo Mayoral”, se fueron a vivir juntos y tomaron en arriendo un quiosco de aguadores, frente a la cárcel Modelo, uno de esos quioscos, donde se despachaba agua fresca y aguardiente, tal y como recuerda la famosa zarzuela “Agua, azucarillos y aguardiente” del maestro Chueca. Donde estaba preso José Vazquez Varela “El pollo Varela”, hijo de doña Luciana y visitante habitual del presidio. En esta ocasión estaba dentro por haber robado una capa en el Café Mazzantini, aunque en otra anterior había ingresado por agredir a su madre.

El director de la cárcel era José Millán Astray (padre del fundador de la Legión) Higinia conocía pues tanto a Millán Astray como al “Pollo Varela” (hijo de la difunta ) .


y cuando murió “El cojo Mayoral”, pasó a servir en casa del director de la Modelo. Seis días antes del crimen, Luciana Borcino pasó a ser su patrona. Higinia, que a la postre sería condenada y ejecutada.



llevaba sólo seis días trabajando para doña Luciana, que tenía fama de ser una mujer insoportable.


Pérez Galdós siguó de cerca el proceso y escribió un libro.


DON BENITO TOMANDO APUNTES


La cosa se complica porque Higinia había trabajado sirviendo en casa del director de La Modelo, José Millan Astray, y en el transcurso del juicio y en una de las veinte veces que cambió su declaración acusó a El Pollo Varela y a unos amigos del crimen, y a Millán Astray de haber facilitado la salida de la cárcel para cometer el asesinato y robar a Luciana, a quien apodaban “La Billetes”: “El señorito mató a su madre y el Sr. Millán lo planeó. Yo iba a ser pagada generosamente por dejarle entrar en la casa” declaró Higinia ante el juez. La versión podría no haber sido verosímil de no ser porque numerosos testigos declararon haberse topado con el hijo de Luciana ese día y hasta uno haber tenido una reyerta con el pendenciero joven. También una amiga de Higinia, “La Dolores”, se vio implicada por haberle ayudado a robar el dinero y las joyas de la casa.


La prensa no paraba de vender papel ante los vaivenes del juicio y el 8 de agosto se reunieron más de 35 directores de periódico de Madrid y elegieron a Francisco Silvela como representante para ejercer la acción popular, aunque finalmente fue Joaquín Ruiz Jimenez, director de La Regencia, el encargado.

Durante el proceso se requirió a 615 testigos, lo que da idea de la implicación popular de un Madrid entonces no tan inabarcable. Finalmente Higinia fua encontrada culpable y Dolores fue condenada a dieciocho años por cómplice, pero muchos madrileños no encontraron la versión de que fueran las únicas implicadas verosímil y se produjeron apedreamientos del Ministerio de Justicia y diversos episodios de alteración del orden público. El Consejo de Ministros, con Antonio Cánovas a la cabeza, hubo de declinar una petición de indulto y hasta persuadir a la Reina Regente María Cristina de que debía reprimir su impulso de ejercer su derecho de Gracia.


Los aledaños de la Modelo estaban llenos de madrileños el día de la ejecución de Higinia. Hasta 20.000, según dio noticia La Vanguardia en la época. Casi nadie creía que “El Pollo”, Astray y sus compinches no hubieran estado en el ajo. Los 14000 duros y las alhajas que desaparecieron del segundo izquierda, escenario del crimen, nunca han aparecido y Eugenio Montero Ríos, presidente del tribunal, tuvo que dimitir en medio del proceso por sus vinculaciones con Millán Astray.





Fuente: Historia de Madrid de Federico Bravo Morata



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domingo, 22 de enero de 2017

ASESINATO EN EL SIGLO DE ORO

D. JUAN DE TASSIS Y PERALTA: Lisboa 1582- 21 de Agosto de 1622


Un personaje legendario de aquel Madrid del Siglo de Oro, quizá más famoso aún por su muerte que por vida. Fue el Conde de Villamediana, Don Juan de Tassis y Peralta

hizo honor a su nombre, comportándose durante su existencia como un verdadera “don Juan”. Noble, rico, vivaz e ingenioso y poseedor de una apostura que arrobaba a las damas. ¿ Podía pedirse más?. Si el lo pedia pedía guerra. Compuso notables versos, en su mayoría satíricos, pero en una situación como la suya, rodeada por los grandes “ingenios” del momento, el ingenio del Conde de Villamediana no pudo pasar a mayores, recortado además  por el rencor que sus insidiosas composiciones poéticas producían producían en determinados  personajes.

Al Alguacil Vergel, por ejemplo, le dedicó esta donosa burla:

                                                           “Que galán entró Vergel
                                                           Con cintillo de diamantes 
                                                           Diamantes que fueron antes
                                                           De amantes de su mujer”

Fama tenía Vergel de ser cornudo, aunque no por supuesto apaleado.

Se comentó que Villamediana habia intentado seducir a la Reina, primera esposa  de Felipe IV, Doña Isabel de Borbón. El rumor coge fuerza, el conde de Villamediana está enamorado de la Reina, tanto y tan perdidamente que no le importa demostrarlo en público, y entonces sobreviene la funesta ocasión:

En una corrida de toros que se organizan en la Plaza Mayor aparece Villamediana entre otros, jinete sobre su montura, gallardo caballero en plaza luciendo un traje valioso sobre el cual se ha bordado la divisa “son mis amores”. Debajo, también bordadas, unas nuevas monedas de plata que se llaman “reales”. La alusión es terminante y clara, y no sólo para los iniciados en estos sutiles juegos amorosos de la corte : Villamediana ha proclamado su pasión a los cuatro vientos.

En unos de esos atardeceres veraniegos de Madrid, cuando el conde y su acompañante don Luis de Haro descendían de un carruaje en plena calle Mayor, casi en la esquina de la Puerta del Sol, un sujeto salido de cualquiera sabe dónde se abalanzó sobre él y le acuchilló

Un bello cuadro que se conserva en el Museo de Historia, obra de Manuel Castellano,


representa el momento en que el cuerpo herido de muerte de Villamediana es depositado en el palacio del Conde Oñate, al fondo, tras el médico que se arrodilla en un intento de auxilio, del sacerdote con el viático y un nutrido grupo de curiosos, asoma la mole del desaparecido templo de San Felipe el Real, con sus gradas repletas de desocupados, imágen habitual y típica que ofrecia aquel lugar conocido como el “mentidero de la Villa”.


“Mentidero de la Villa, no busquéis quién mató al conde, que el matador fue  Bellido y el impulso sobrerano”



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jueves, 19 de enero de 2017

GENTE CORRIENTE DE MADRID

Serie de dieciseis fotografías, de diferentes autores, que nos permiten ver a gente común de Madrid en diferentes situaciones  desde 1900 a 1969

Autor ANONIMO:  hacia 1900


Pudiera ser que nuestros protagonistas, por sus vestimenta, ella con mantón de Manila, pasearan por la calle de la Princesa en la romería de la Cara de Dios, aunque nunca lo sabremos.

SALVADOR AZPIAZU: hacia 1900


Aunque el autor no hace referencia al sitio en que fue tomada esta fotografía, esta vez si hay datos, la torre de la iglesia al fondo del documento es la del Buen Suceso, los edificios de la derecha son los antiguos que tuvo el Palacio de Liria y por último la calle de la derecha, es la de Mártires de Alcalá, sin duda esta es la Romería de la Cara de Dios. Ref. AMVG AZP-266


Viandantes, y personas por una calle sin identificar. (Los datos de la procedencia en la fotografía)

ARCHIVO RUIZ VERNACCI:


Personas del vecindario recogiendo el agua de la Fuentecilla hacia 1910


Al igual que la anterior desde otro angulo 


De cuando el Real Madrid jugaba en el campo de Narvaez año 1914

ALFONSO : 


Un grupo de mises en su visita a la fábrica GAL año 1925


El equipo "movil" de Unión Radio que luego sería Radio Madrid y actualmente la SER, en 1933

SANTOS YUBERO:


En una terrazita en la Cebada tomando unas horchatitas en 1930


Este chaval está desolado ante su camión roto año 1942


Una familia reunida para jugar a aquella maravilla llamada SCALEXTRIC Año 1969

URECH:


Dos mujeres caminan bajo la lluvia, año 1950

CAMPUA:


Esros jovencitos, de la O.J.E., aguantan con pantalón corto viendo, el 6-12-50, el desfile de esquiadores militares


Viandantes bajo la lluvia en 1952

CAS OORTHUYS:

Bailando en Pasapoga año 1955

FRANCESC CATALA ROCA:


Practicando el deporte de mirar escaparates, en este caso el de Casa Diego en la Puerta del Sol 1955